Gatos y moquillo

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Este artículo es cortesía de PetMD.com.

Virus de la panleucopenia felina en gatos

El virus de la panleucopenia felina (FPV), también conocido comúnmente como moquillo felino, es una enfermedad viral altamente contagiosa y potencialmente mortal en la población de gatos. Este virus afecta las células sanguíneas del cuerpo que se dividen rápidamente, principalmente las células del tracto intestinal, la médula ósea y las células madre del feto en desarrollo. Debido a que las células sanguíneas están bajo ataque, este virus puede provocar una condición anémica y puede abrir el cuerpo a infecciones de otras enfermedades, virales o bacterianas.





En la población no vacunada, la PF es una de las enfermedades felinas más importantes. El virus causante es muy resistente y puede sobrevivir durante años en ambientes contaminados, por lo que la vacunación es la mejor prevención disponible. Los gatitos entre las edades de dos a seis meses tienen mayor riesgo de desarrollar síntomas graves de enfermedades, así como las gatas preñadas y las gatas inmunodeprimidas. En los gatos adultos, la PF suele presentarse de forma leve e incluso puede pasar desapercibida. Afortunadamente, los gatos que sobreviven a esta infección son inmunes a cualquier otra infección por este virus.

Tenga en cuenta que si bien el parvovirus felino está relacionado con el parvovirus canino por el género Parvoviridae, el parvovirus felino no es transmisible a los perros en absoluto, ni viceversa. Además, el moquillo felino no está relacionado con el moquillo canino.

Síntomas y tipos

  • Vómitos
  • Diarrea / diarrea con sangre
  • Deshidración
  • Pérdida de peso
  • Fiebre alta
  • Anemia (debido a la disminución de glóbulos rojos)
  • Abrigo de pelo áspero
  • Depresión
  • Pérdida total del interés por la comida.
  • Algunos gatos pueden esconderse por uno o dos días.
  • Colgar la cabeza sobre el intestino o el plato de comida, pero no bebe ni come
  • Pies metidos debajo del cuerpo durante largos períodos
  • Mentón apoyado en el suelo durante largos períodos
  • Síntomas neurológicos en aquellos gatos en los que el virus ataca el cerebro (p. Ej., Falta de coordinación)

Causas

El parvovirus felino (FPV) es la causa inicial de la panleucopenia felina. Los gatos adquieren esta infección cuando entran en contacto con sangre, heces, orina o pulgas infectadas que se han estado alimentando de un gato infectado. El virus también puede ser transmitido por personas que no se han lavado las manos adecuadamente entre manipulaciones de gatos, o por materiales como ropa de cama, platos de comida o equipo que se ha utilizado con otros gatos. El uso de una higiene adecuada (es decir, agua y jabón) después de manipular cualquier animal minimizará la posibilidad de transmitir infecciones a animales sanos.



Este virus puede permanecer en muchas superficies, por lo que es importante practicar métodos seguros y limpios para prevenir la transmisión de esta enfermedad. Sin embargo, incluso en las condiciones más limpias, pueden quedar rastros del virus en un entorno en el que ha estado un gato infectado. El parvovirus felino es resistente a los desinfectantes y puede permanecer en el medio ambiente hasta un año, esperando una oportunidad.

Los gatitos pueden adquirir esta enfermedad en el útero o a través de la leche materna si la madre embarazada o lactante se infecta. Generalmente, el pronóstico no es bueno para los gatitos que han estado expuestos a este virus mientras estaban en el útero.

Los meses de verano conllevan un mayor riesgo de infección, ya que es más probable que los gatos salgan al aire libre y entren en contacto con otros gatos. Asimismo, los refugios y las perreras pueden albergar el virus, lo que aumenta el riesgo de su gato si lo coloca en una perrera durante los viajes de vacaciones.



Diagnóstico

Deberá proporcionar un historial completo de la salud y las actividades recientes de su gato. Si su gato ha entrado en contacto recientemente con otros gatos, o si generalmente está permitido al aire libre, puede ser importante para indicarle a su veterinario la dirección correcta.

El FPV puede imitar muchos otros tipos de enfermedades, como envenenamiento, leucemia felina (FeLV), virus de inmunodeficiencia felina (FIV) y pancreatitis, entre otros, por lo que es importante brindarle a su veterinario tantos detalles como sea posible para que el tratamiento adecuado se puede iniciar inmediatamente.

Una vez que el historial esté fuera del camino, su médico realizará un examen físico, con pruebas de laboratorio de rutina que incluyen un hemograma completo, un perfil bioquímico y un análisis de orina. Los resultados de las pruebas de laboratorio de rutina suelen ser inespecíficos con cambios menores. El parvovirus felino ataca y mata las células que se dividen rápidamente, como las que se producen en la médula ósea y los intestinos, por lo que el recuento sanguíneo suele mostrar una disminución de los glóbulos blancos y rojos. Una muestra fecal también puede mostrar restos microscópicos del parvovirus.

Tratamiento

Los gatos afectados requerirán un tratamiento inmediato para salvar vidas. La deshidratación es uno de los principales síntomas de la PF, y esto deberá resolverse de inmediato, ya que rápidamente puede poner en peligro la vida. El objetivo principal es restaurar los niveles de líquidos corporales y el equilibrio de electrolitos. Y debido a que este virus afecta el sistema inmunológico, su veterinario puede recetar antibióticos profilácticos para evitar que las infecciones oportunistas se arraiguen.

Un buen cuidado de apoyo puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Tu gato deberá descansar hasta que esté fuera de peligro. Proporcione un espacio tranquilo y cálido para que su gato se recupere, lejos de las áreas activas de la casa y separado de otros animales y niños activos. Colocar los platos de comida y la caja de arena cerca permitirá que tu gato se cuide sin tener que esforzarse innecesariamente. Deberá aislar a su gato de otros gatos. Sin embargo, no evite el contacto físico con su gato, ya que las posibilidades de que se recupere también dependen de que reciba afecto de usted. Esta infección tiene un efecto particularmente deprimente sobre la salud física y mental de un gato y su gato necesitará afecto y consuelo durante el tiempo de recuperación. No hace falta decir que deberá practicar una higiene estricta y, teniendo en cuenta que esta infección puede permanecer en las superficies, asegúrese de mantenerse especialmente limpio después de entrar en contacto con su gato enfermo, para no propagar involuntariamente el virus a otros. gatos.

Si su gato recibe un tratamiento rápido y eficaz y puede sobrevivir los primeros dos días (48 horas), es probable que se recupere por completo, con una inmunidad de por vida a la PF como ventaja. Es posible que su gato tarde algunas semanas en volver a la normalidad, pero una vez que su gato haya estado expuesto a este virus y haya tenido una respuesta inmune, será inmune a contraerlo nuevamente. Además, no transmitirá el virus después del episodio inicial.

Vida y gestión

Siga las pautas de su veterinario en lo que respecta a la dispensación de medicamentos, la desinfección del hogar y la necesidad de cuarentena. Si tiene otros gatos, deberá observarlos de cerca para detectar signos de enfermedad. Consulte con su veterinario sobre la posibilidad de vacunar a otros gatos en el hogar. La lejía doméstica se puede utilizar como un desinfectante eficaz contra este virus, pero la mejor manera de asegurarse de que ha limpiado su hogar de cualquier rastro del virus es reemplazar todas las pertenencias de su gato por otras nuevas. Esto incluye ropa de cama, juguetes, platos y cajas de arena. Nuevamente, tenga en cuenta que incluso entonces es posible que no pueda eliminar todos los rastros del virus. Si bien su gato no será susceptible a una reinfección después de que se haya recuperado, otros gatos visitantes aún pueden estar infectados por contaminantes que se hayan quedado atrás.

La vacunación es la herramienta más importante en la prevención de esta enfermedad. Antes de traer un gato a su casa, asegúrese de pedirle a su veterinario que incluya la vacuna FPV en el paquete de vacunación estándar. Las gatas preñadas no vacunadas tienen un mayor riesgo de complicaciones fatales, ya que su sistema inmunológico se ve comprometido por el embarazo. También es muy probable que los fetos en desarrollo nazcan con graves disfunciones del desarrollo.

Este artículo apareció originalmente aquí en PetMD.com .