Infección por el virus de los gatos y la leucemia (FeLV)

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Este artículo es cortesía de PetMD.com .

Infección por el virus de la leucemia felina (FeLV) en gatos

El virus de la leucemia felina (FeLV) es una enfermedad que afecta el sistema inmunológico del gato y causa ciertos tipos de cáncer. Este virus es responsable de la mayoría de las muertes de gatos domésticos y afecta a todas las razas. Los hombres tienen más probabilidades de contraer la infección que las mujeres y, por lo general, se observa entre las edades de uno a seis años.





Síntomas y tipos

Los signos dependen del tipo de infección: FeLV-A, FeLV-B o FeLV-C. Los gatos que tienen el virus pueden infectarse con uno, dos o los tres tipos.

FeLV-A:

  • Ocurre en todos los gatos infectados con FeLV. Debilita severamente el sistema inmunológico (inmunosupresión).

FeLV-B:



  • Ocurre en aproximadamente el 50 por ciento de los gatos infectados con FeLV y causa tumores y otros crecimientos anormales de tejido.

FeLV-C:

  • El tipo menos común, que ocurre en aproximadamente el 1 por ciento de los gatos infectados por FeLV. Causa anemia severa.

De estos tipos, algunos de los síntomas más comunes incluyen:

  • Anemia
  • Letargo
  • Pérdida de peso
  • Abscesos
  • Ganglios linfáticos agrandados
  • Diarrea persistente
  • Infecciones del oído externo y la piel.
  • Fiebre (observada en aproximadamente el 50 por ciento de los casos)
  • Marcha o movimiento tambaleante, descoordinado o con apariencia de borracho
  • Inflamación de la nariz, la córnea o los tejidos húmedos del ojo.
  • Inflamación de las encías y / o tejidos bucales.
  • Linfoma (el cáncer más común asociado a FeLV)
  • Fibrosarcomas (cáncer que se desarrolla a partir de tejido fibroso)

Causas

El FeLV generalmente se contrae por transmisión de gato a gato (por ejemplo, mordeduras, contacto cercano, aseo y compartir platos o bandejas de arena). También se puede transmitir a un gatito al nacer o a través de la leche materna. Los gatitos son mucho más susceptibles al virus, al igual que los machos y gatos a los que se les permite salir al exterior.



Diagnóstico

Su veterinario primero descartará otras infecciones como bacterianas, parasitarias, virales o fúngicas. Además, deben descartarse los cánceres no virales.

Se realiza un hemograma completo para determinar si el gato tiene anemia u otros trastornos sanguíneos. El diagnóstico también se puede determinar mediante un análisis de orina o mediante una biopsia de médula ósea o una aspiración de médula ósea (extracción de una pequeña cantidad de líquido de la médula ósea para su estudio).

Tratamiento

Su veterinario le recetará medicamentos para tratar los síntomas y las causas de FeLV. Después de eso, se recomienda una vacuna anual contra los virus respiratorios e intestinales. Su gato no será hospitalizado a menos que tenga infecciones secundarias graves, recuento bajo de glóbulos rojos o pérdida extrema de peso con pérdida de masa muscular. En estos casos, se mantendrá bajo atención hospitalaria hasta que su condición se estabilice. A veces se necesita tratamiento de emergencia, como transfusiones de sangre.

Las infecciones oportunistas son otra preocupación. Estas son infecciones que ocurren indirectamente debido al sistema inmunológico debilitado del animal (debido al FeLV). La terapia de apoyo, como líquidos o suplementos nutricionales, es útil en estos casos.

La diarrea, la enfermedad renal o la pérdida muscular prolongada (crónica) pueden requerir una dieta especial. Además, se deben limpiar los dientes o encías infectados; La extracción de dientes es necesaria en casos graves.

Vida y gestión

Deberá controlar a su gato para detectar síntomas de infección y mantenerse en contacto con el veterinario con respecto al tratamiento de seguimiento y las pruebas. Más del 50 por ciento de los gatos que tienen FeLV en la sangre de forma persistente (conocidos como gatos virémicos FeLV) sucumben a enfermedades relacionadas dentro de los dos o tres años posteriores a la infección.

Mantenga a los gatos infectados con FeLV en el interior y separados de los gatos sanos para prevenir la propagación de la enfermedad. Una buena nutrición es importante, al igual que el control de cualquier infección secundaria bacteriana, viral o parasitaria.

Prevención

Mantener a los gatos infectados separados (y ponerlos en cuarentena) es la única forma de prevenir el FeLV en gatos sanos. Hay varias vacunas comerciales disponibles para la enfermedad. Sin embargo, pruebe al gato antes de la vacunación inicial, ya que puede que ya esté infectado.

Este artículo apareció originalmente aquí en PetMD.com .